LinkedIn puede ser una excelente manera de conectar con personas de tu sector. Sin embargo, la red social profesional ofrece diferentes “niveles” de relaciones: por lo tanto, no podrás contactar con todo el mundo de la misma manera.
¿Cuáles son los diferentes niveles de relación? ¿Cuáles son las diferentes acciones que puedes realizar en función de ellos?
En este artículo, nos centraremos en los niveles de relación en la plataforma y los desafíos que implican.
¿Qué es un nivel de relación en LinkedIn?
Para determinar la arquitectura de su red, LinkedIn ha establecido reglas de niveles de relación que conectan a los diferentes usuarios.
Cada vez que tienes un contacto en la red social profesional fuera de la compra de contactos, se clasifica según tres criterios:
- La relación que tienes con la persona (amistosa, familiar, colega…)
- El número de interacciones que has tenido (mensajes intercambiados, comentarios publicados…)
- El nivel de conectividad de tu relación (1er, 2do o 3er grado)
Por lo tanto, hay que ver los niveles de relación en LinkedIn como círculos de relaciones profesionales que se cruzan.
¿Cómo funcionan los niveles de relación en LinkedIn?
Así, el algoritmo te clasificará según diferentes niveles de relación. Podemos agruparlos de la siguiente manera:
- 1er nivel de relación (red directa): son las personas con las que estás directamente conectado, es decir, que has aceptado su solicitud de añadirte a tu red o que forman parte de tu agenda de contactos. Para estos contactos, puedes ver toda la información de su perfil;
- 2do y 3er nivel de relación (red indirecta): son las relaciones de tus relaciones, es decir, los 2do y 3er grados de conexión. Estas personas no forman parte de tu red directa, pero aun así puedes acceder a cierta información de sus perfiles (perfil público, foto de perfil…). Para contactar a estas personas, puedes hacerlo a través de un intermediario, es decir, una persona de tu red directa, o añadirla directamente explicándole el vínculo que os une;
- 4to nivel y superior (red exterior): son todas las demás personas en LinkedIn con las que no tienes ningún vínculo. Estos usuarios, por lo tanto, no forman parte de tu red, ni directa ni indirecta. Si deseas contactarlos, deberás hacerlo a través de un mensaje privado (InMail) o una invitación a conectar.
¿Cuál es la mejor estrategia para el nivel de relación en LinkedIn?
Para comprender los niveles de relación en LinkedIn y los diferentes desafíos que conllevan, puedes implementar varias estrategias. Te recomendamos experimentar todas y aprender en función de los resultados.

1. Cuida tu red actual
En la mayoría de los casos, es preferible mantener relaciones con las personas de tu red directa, ya que seguramente ya interactúas con ellas.
Además, las personas de primer nivel participan en tu engagement en la plataforma, ya que son ellas quienes verán tus publicaciones. Dicho de otro modo, ¡tu éxito en la prospección en LinkedIn depende de ellas!
2. Amplía tu red
Sin embargo, dado que LinkedIn es ante todo una herramienta profesional, es importante no descuidar los demás niveles de relación. De hecho, algunas personas que no conoces directamente pueden ser interesantes para tu negocio, tu carrera o simplemente tu estrategia ABM en LinkedIn.
No es un secreto que la red social es una herramienta formidable para generar leads. La generación de leads en LinkedIn pasa, en particular, por tu capacidad para desarrollar tu alcance.
¿Cómo funciona esto? Creando publicaciones en LinkedIn interesantes, sin duda, pero también añadiendo nuevas personas a tu red.
Una persona de 2do o 3er grado de relación será más propensa a aceptarte que una persona de la red exterior.

Para ello, existen varias técnicas:
- suscribirse a un perfil de 2do o 3er grado de relación para estar al tanto de sus publicaciones;
- unirse a grupos de LinkedIn en los que puedas intervenir regularmente;
- crear contenido interesante y útil para atraer la atención de otros usuarios.
También puedes añadir personas de forma “salvaje”, pero será más largo y menos eficaz a largo plazo.
3. Piensa en el alcance a largo plazo
Una estrategia de LinkedIn no debería basarse únicamente en la adquisición de nuevas personas en tu red.
Como habrás comprendido, la idea es combinar varias prácticas simultáneamente:
- publicar contenidos interesantes y útiles;
- suscribirse a un plan de LinkedIn para disfrutar de más como los InMails;
- hacer publicidad en LinkedIn o publicaciones patrocinadas;
- etc…
Si logras crear una estrategia y mantenerla a largo plazo, notarás que ya ni siquiera tendrás que añadir nuevas personas de primer, segundo o tercer nivel. Serán ellas quienes vendrán directamente a ti.